"Déjame escribir algo del camino,
de nuestras miradas,
del olvido"
Author: Anthony James Ramos Vargas
•10:12


EL DIA QUE LLEGO TU CARTA

Sin duda es tu carta, porque trae tu voz, y yo siempre acostumbro a callar, a estar en silencio. Presiento que haz venido desde muy lejos, y no vez la hora de poder contarme lo que haz encontrado en tu viaje. Entonces: ¿Por qué lloras mi amor? te lo pregunto de frente pero veo que no puedes contestarme. ¡Entiendo!, haz querido evitarte el sufrimiento y seguramente dirás: ¿Para qué hablar? Quizás por eso me hablas con tristeza, porque no hay quién me convenza hoy a mí de que puedo amarte a pesar de no tenerte. Pero en un rincón veo a mi madre que levanta sus manos hacia su marchito rostro y me dice llorando: ¿Tan grande es la ceguera? Porque me ha sabido a más amor tus palabras que al propio dolor con que escribes esta carta.

Pasadas unas horas apenas puedo escucharte, sólo la noche me queda, para conversar contigo. Lamento decirte que mi corazón se mueve lento pero aun puedo escuchar tu voz en esta carta. Perdóname pero no comprendo nada, esta ternura tuya es muy extraña, me toca tu aliento igual que aquel día que nos enamoramos. Quizás tu: "hasta pronto", intente conmoverme más que tu repetitivo Adiós; quizás me dé tú: "algún día encontraras" algo que la vida jamás me piensa entregar.

Pero no te preocupes, yo entiendo todo. Prométeme que no dejaras que se aproxime la soledad a la casa, a la habitación, a la foto donde aparecíamos amándonos, quizás sin querer. Sabes, hablarte desde donde estoy, se hace cada vez mas difícil y prefiero ser breve. ¡Ay, amor! Ya estoy a punto de iniciar un largo viaje y creo entender porque todo se mueve a mí alrededor, las cosas que tuviste en las manos, el espacio desde donde me mirabas, la canción que tocabas con la guitarra, todo se mueve y se queda en el Alma. Aun creo que el pasadizo me deja oír tus murmullos, tu risa que jugaba con mi nombre de estrella, aun creo que Dios me deja oler tu perfume que casi siempre me hacia pensar que no existía. Pero alguien se aferra a nuestra cama, es tu calor y mi alma, es tu voz y mis sueños vestidos de Alegría. ¡Ay, amor!, tranquila, no te angusties, muy pronto ya no existirá nada. Si supieras mi amor, como extraño tocar tu cuerpo, algo me dice que de estar aquí, me hubieras convencido hace mucho de no dejar la tierra.

Ya vino la noche y tu estando en brazos de otro hombre, aun en la oscuridad te veo venir, tan niña, tan inocente y tan feliz. Y te acercas y me cantas, es nuestra canción favorita, como no recordarla, esa letra yo la escribí y esa melodía tu me regalaste. Recuerdo que me diste un beso, ¡cierto!, pero tus besos, ¿A dónde están tus besos? Creo que aquellos besos volados se quedaron en el camino y se perdieron un día en que Dios, se puso triste.

Amor, el tiempo pasa y todo se consume, mi vida, tu recuerdo y la esperanza. La vela que encendimos una noche aun no se deja morir. Aun le pregunto a Dios ¿Por qué tú no te quedas en mis sueños por las noches? ¿Por qué no regresas en mi fe por las mañanas? Dime cuando vendrás a apagar nuestra historia, ¡dilo ahora!, quiero saber si apagaras mi vida con un beso o con esta carta que me deja: adioses.

Si algún día se te ocurriera visitarme, dile a Dios me deje preparar tu llegada, dile mi amor me enseñe a dibujar aquel mismo lugar, que en otro tiempo tu y yo recorrimos. Quizás al ser luz de los cielos, algo de mi intente ir alumbrando tus pasos, cuanto yo daría por traer de la tierra aquel jardín, con aquel manzano que nos dejo en libertad.

Si algún día se te ocurriera visitarme, prométeme que me enseñaras a juntar todos los atardeceres del mundo, júrame que escribirás con su tibio color, el último capitulo de mi vida.
Author: Anthony James Ramos Vargas
•10:00


EL DIA QUE INTENTE LLEGAR A TU ALMA

Amor, algunas vez intente remedar a las aves, porque ellas vuelan alto, muy alto y parece que sus alas tocaran el cielo. Creo que mi madre me mira desde allí, tan pálida y fría, que casi siempre la imagino molesta y entonces me acobardo y me rindo, pero a veces me acerco a la playa e intento ser pez, porque ellos recorren los mares del mundo y allí esta navegando mi padre con su caballito de totora, surcando el alma del mundo.

Tú ves mi amor, que jamás podré ser ave o pez, entonces siempre regreso a la tierra para ser la mala imitación de Dios. Tal vez sea pobre mi vida. Quizás mi belleza la lleve por dentro, muy adentro en el pecho. Quizás no tenga una pierna con que alcanzarte, un brazo con que tocarte, un ojo con que contemplarte. Pero soy libre, y mi amor es libre. Yo voy por esta vida justificando mi existencia, porque podré ser un experimento que no resulto, un juego de la noche que se perdió. Pero tu mi amor, no temas, eres la musa, la inspiración del creador en todo lo que resulto perfecto de su creación. Estoy seguro que no nací para ser pez en el mar, ave en el cielo u hombre en la tierra. Yo nací para hacer del amor pura libertad, pura luz, tan libre como las estrellas.

Yo entiendo al destino, lo entiendo y me río de su terquedad. Yo entendí hace mucho la libertad con que vive nuestro amor. Yo te amo con lo poco de mi naturaleza y tú me amas con lo poco que aprendiste de la compasión. Me pregunto: ¿Serás capaz, te dejará tu belleza tocarme? ¿Cómo harás para describir este amor? ¿A quien le dirás que despierto en ti una ternura?

Déjame perdonarte hoy, para que tus votos con Dios sean los mismos que la de nuestra virgen redentora. Yo te creo capaz de todo, me basta y me sobra con tu generosidad, pero no me resigno a eso, también pido más y te pido un beso por lo mismo que tú ya conoces la bondad y el amor.

Ten por seguro que el efecto que causara en mí aquella exótica caricia será la devastación total de mi extraña belleza. Puedo jurarte que eclipsaras mi vida y harás de mí ser un oasis infinito de alegría. Será comparado con nada que aya creado el hombre en la tierra.

Sabes, ya todas las tristezas he conocido, Tú sabes que los golpes nos dejan una huella imborrable en el alma, no me hagas conocer aun mas la tristeza que mata a los hombres. Déjame que me entregue como ningún ser lo ha hecho, que repose sobre tu cuerpo como la tierra deja que repose la vida sobre ella. Ya vez que nada se compara a ti, porque hoy esta sobre ti un cielo que cobija a los seres infelices.

Entonces haz que llegue tu respuesta a mis labios, ya quisiera tanto que me hablaras del modo con que empezaremos a amarnos; ¡vamos, mi amor! hablemos de esta locura, que apremia el destino. No basta con que te fijes en mí, en mi sombra o en una foto, tú eres capaz de todo, de olvidar hasta de mi fealdad y hacerte un río que viene en busca de su mar.

Vamos no lo pienses mucho, tú ya haz condenado la violencia con la que me tratan hombres. Hoy, Quizás tu silencio no lo comprenda, porque siempre entendí tus abrazos cada vez que me golpeaban con las palabras. Siempre repetías que yo soy de Dios, de ti, y de nadie más. Acaso el amor es otra cosa, Será que tengo toda la ingenuidad de un niño, al que siempre le dan la razón. Júrame que el amor es otra cosa que esta repetitiva ternura tuya.

¡Ay, mi Dios! El sabe que no hay amor más puro que este, las palabras se hacen infinitas en mi boca, las muchas cosas que admirabas yo las tengo guardadas en un reloj, y siempre regresan a la misma hora, con la misma luz que calienta y sin querer algo de ti me entrega cada día. ¡Luz, mi luz! así te llamo y tú tocas todo, dime amor ¿Por qué no juegas con mi cuerpo? ¿Por qué no tocas mi sombra? Acaso descubriste que soy la llave, ese enigma que alguna vez Dios dejo en la tierra.

Podrás darte cuenta que mi imaginación rompe las barreras del tiempo y el espacio. Porque cada cosa que tocas en mí mente, se hacen palabras tibias y tiernas que solamente las escucho yo y prefiero que sea así, no sé si será el temor del que dirán los demás, lo que mata en mí muchas de las esperanzas que guardo para este amor.

Ayúdame a salvar este cariño que tú no haz visto escrito por mis manos. Ayúdame una vez mas, ya la vida me consuela con tu risa, el verano, la tarde que conocimos. Sabes, allí empezó la vida, en esa playa, jugando a ser ave, pez, viento y amor.